En la medida en que se consolide la estabilidad macro, este tipo de soluciones de modelos abiertos y competitivos, contribuirán al crecimiento de un sector fundamental para el desarrollo del país.
El mundo financiero atraviesa un momento de transformación. Lo que antes parecía una rivalidad entre bancos tradicionales y startups tecnológicas, hoy se convierte en una alianza estratégica. Este fenómeno, conocido como convergencia financiera, está revolucionando el acceso al crédito para las pequeñas y medianas empresas (pymes), el verdadero motor de la economía argentina.
Las pymes representan más del 60% del empleo y cerca del 40% del producto bruto interno, pero su talón de Aquiles siempre fue el financiamiento. Costoso, escaso y burocrático, el crédito bancario nunca alcanzó para acompañar el crecimiento de este segmento. En ese escenario, la irrupción de las fintech y su progresiva integración con la banca, el Mercado de Capitales y las Sociedades de Garantía Recíproca (SGRs) abre un horizonte de posibilidades inéditas.
Durante años, se instaló la idea de que las fintech venían a reemplazar a los bancos. Sin embargo, la realidad mostró otra dinámica: los bancos adoptaron la agilidad tecnológica de las fintech, y las fintech comenzaron a buscar la solidez y regulación que aporta la banca. El resultado es un ecosistema híbrido en el que los clientes —en este caso, las pymes— son los grandes beneficiados.
Las pymes representan más del 60% del empleo y cerca del 40% del producto bruto interno, pero su talón de Aquiles siempre fue el financiamiento
La convergencia significa que una misma empresa puede acceder a crédito bancario, avales de una SGR y financiamiento en el Mercado de Capitales desde un único canal digital. Lo importante ya no es quién otorga el crédito, sino que la pyme tenga múltiples opciones a su alcance, comparables y disponibles de manera inmediata.
Casos
En el sector de pagos, las billeteras digitales ofrecieron inicialmente opciones de pagos más simples que los sistemas bancarios tradicionales. Luego los bancos fueron desarrollando sus propias billeteras y finalmente más de 30 bancos (entre ellos Galicia, Nación, Santander y BBVA) se unieron para crear Modo, una app de pagos que funciona como una fintech, pero utiliza la infraestructura bancaria de las principales entidades del país.
En el terreno del financiamiento, surgen aplicaciones como Nera, enfocada en soluciones para el sector agropecuario cuyos accionistas con el banco Santander y el Grupo Financiero Galicia, sin embargo las ofertas de financiamiento no se limitan a estos dos bancos, sino que participan otras instituciones. Otro ejemplo, es el reciente lanzamiento de Finvoi, que funciona como un “marketplace financiero”.
El sector público también impulsa esta integración. El Legajo Único Financiero y Económico (LUFE), lanzado por la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo, centraliza la documentación de las empresas en una base digital consultable por más de 35 bancos y 39 SGRs. Menos trámites y más velocidad para quienes buscan crédito.
La convergencia trae beneficios claros:
- Más inclusión financiera: empresas que antes quedaban fuera del crédito bancario hoy encuentran alternativas en el mercado o a través de fintechs.
- Diversificación de fuentes: ya no se depende de una única ventanilla, sino de un ecosistema que ofrece préstamos, factoring, leasing o colocación de pagarés bursátiles.
- Eficiencia digital: la documentación se carga una sola vez y se multiplican las ofertas.
- Competencia positiva: al compartir el mismo canal, bancos y fintechs se ven obligados a mejorar sus condiciones.
El financiamiento al sector pyme se encuentra en niveles muy bajos comparado con los otros países de la región. No obstante, ha experimentado un crecimiento muy importante en el último año, comenzando a crecer el financiamiento de mediano plazo en los bancos, las líneas de leasing, el financiamiento con pagarés en dólares y con tasas variables en el Mercado de Capitales. En la medida en que se consolide la estabilidad macroeconómica, este tipo de soluciones en la que convergen distintos actores en modelos abiertos y competitivos, contribuirán sin duda al crecimiento de financiamiento pyme, fundamental para el desarrollo del país.
Fuente: Infobae